Hace unos cuantos meses me hice de una Yamaha R1 como siempre la había imaginado, así fue que en septiembre del ‘08 retomo mi gran pasatiempo de las motocicletas. Y he de decir que es sin duda mi mayor pasión.
Siempre al platicar del tema los riesgos sobre manejar motocicleta en la ciudad se hacen presentes una y otra vez. Y francamente creo es necesario tenerlos presentes el mayor número de veces posibles porque de alguna forma no están nada alejados de la realidad. Ya alguna vez pude experimentar clavados sobre el asfalto y no quedan muchas ganas de repetirlo, simplemente, por las oportunidades que se van gastando en la vida. Más ningún sentido tendría salir con ese pensamiento, es más creo se contrapone a la idea de !andar en moto! Esa advertencia se hizo presente la segunda vez que manejaba mi moto hacia la Universidad, y me dije recuerda, los conductores de la Ciudad de México sencillamente cada vez empeoran más que los que se corrigen. Esa vez una linda madre de una estudiante decide dejar bajar de su Sienna en plena entrada del estacionamiento al cual iba tranquilamente entrando. Al verme por el retrovisor la atenta señora, que mejor idea que huir haciéndose la desentendida del accidente que acaba de ocasionar, ¿puede ser posible?. Andar leyendo los pensamientos de aquellos conductores imprudentes es tarea que nos toca a nosotros que manejamos motocicletas. Que maldito el día que obtuvieron su licencia de manejar. En fin ahí no acaba las lecciones de la urbe. Una señora te puede “aventar lamina” y tras haber rayado su carrocería, con tu ocurrencia de caerte, reclama, justamente, que llames a tu seguro para pagar los daños que ocasionaste por interponerte en su camino. Para terminar pronto, a un ciudadano “sin importancia alguna” como yo se le puede aventar lamina, a un policía en motocicleta ya es el colmo y más, por la nula autoridad que otros elementos tuvieron ante tal evento y, el poco valor del uniformado para enfrentar una conducta anormal de ese conductor. Todo ocurre en la decadente mañana de las 7:05 en Av. Chapultepec.
Si bien hay motociclistas intrépidos que manejan como bestias no es justo que generalicen, pues casi siempre las excusas de los conductores son: “manejan como locos”. De cualquier forma, el número de motociclistas sigue en aumento y si no hay un cambio en la cultura de los conductores, y digo en general, un verdadero cambio, los motociclistas quedan a expensas de esos cafres!
Toda una odisea!!!
Marzo 18, 2009 de Teutli